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Cada cuánto hay que restaurar una ventana de madera y cómo hacerlo bien

Ventana Magis

Las ventanas de madera aportan calidez, elegancia y un encanto natural difícil de igualar. Sin embargo, para mantener su belleza y funcionalidad a lo largo del tiempo, necesitan un mantenimiento periódico.
Saber cuándo y cómo restaurarlas correctamente es clave para alargar su vida útil y conservar el aislamiento térmico y acústico que ofrecen.

¿Cada cuánto tiempo conviene restaurar una ventana de madera?

La frecuencia de restauración depende de varios factores: exposición solar, humedad ambiental, calidad del barniz y tipo de madera.
En términos generales:

  • Cada 5 a 7 años: es recomendable hacer una restauración completa (lijado, reparación y barnizado).
  • Cada 2 a 3 años: conviene realizar una revisión y mantenimiento preventivo, aplicando aceites o protectores para madera.

En zonas muy soleadas, húmedas o cercanas al mar, la restauración puede ser necesaria con mayor frecuencia, ya que la sal y la radiación UV aceleran el deterioro.

Señales de que una ventana necesita restauración

Antes de marcar el calendario, conviene observar el estado visual y táctil de la madera.
Estas son las señales más comunes de que ha llegado el momento de actuar:

  • El barniz está cuarteado o blanquecino.
  • Se notan manchas oscuras o humedad en las juntas.
  • La madera presenta astillado o rugosidad.
  • Dificultad para abrir o cerrar la ventana.
  • Sensación de corrientes de aire o pérdida de estanqueidad.

Si se detectan varios de estos síntomas, es hora de realizar una restauración completa.

Cómo restaurar una ventana de madera paso a paso

1. Retirar el barniz o pintura antigua

Utiliza una lija de grano medio o decapante para eliminar completamente el acabado anterior. Este paso permite que la madera respire y recupere su textura natural.

2. Limpiar y revisar la superficie

Elimina el polvo y comprueba si hay zonas afectadas por la humedad o el moho. En caso de daños, aplica un tratamiento fungicida o insecticida para proteger la madera.

3. Reparar imperfecciones

Rellena grietas o agujeros con masilla para madera y lija nuevamente hasta obtener una superficie uniforme.

4. Aplicar imprimación protectora

Antes del acabado final, aplica una imprimación o lasur que proteja contra el sol y la humedad.

5. Barnizar o pintar

Elige un barniz con protección UV o una pintura microporosa, que permita la transpiración de la madera. Aplica al menos dos capas con brocha o rodillo.

6. Sellar juntas y herrajes

Revisa los puntos de unión, bisagras y burletes. Un buen sellado evita filtraciones de agua y aire.

Consejos para prolongar el buen estado de la madera

  • Limpieza regular: pasa un paño húmedo para eliminar polvo y suciedad.
  • Evita productos agresivos: usa jabones neutros.
  • Aplica aceite o lasur cada 2 años: mantiene la hidratación de la madera.
  • Ventila bien las estancias: reduce la condensación y la humedad interior.

Beneficios de una restauración periódica

  • Prolonga la vida útil de las ventanas.
  • Mejora el aislamiento térmico y acústico.
  • Mantiene la estética natural y el valor de la vivienda.
  • Previene reparaciones costosas en el futuro.

Cuidar las ventanas de madera es una inversión en confort, durabilidad y belleza arquitectónica.

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